Estamos en un momento delicado de la evolución
de nuestro planeta, tenemos el poder de dar el giro
que impulse nuestra evolución al siguiente estado
de conciencia, o el poder para terminar con la existencia
de todo lo aprehendido durante 80 millones de años.No
estamos seguros en el universo, a menos que aprendamos
a proteger nuestro planeta de sus posibles riesgos.
Nos extinguiremos si no cambiamos nuestro enfoque de
lo que es nuestra existencia y nuestro planeta en el
universo… Lo que creemos ser y valer, depende
de nuestra evolución y conciencia.
La codicia, la superstición, los fanatismos,
la inconsciencia, la estupidez, la ignorancia, son nuestros
verdaderos enemigos, y nuestros aliados son los animales
y plantas. Así como es imposible que vuelva a
haber dinosaurios en este planeta, la misma suerte puede
tener el hombre.
La razón demanda que utilicemos la tecnología
y la ciencia en beneficio de la posibilidad humana,
este maravilloso accidente de la naturaleza, tiene riesgos
que tenemos que desafiar para continuar y seguir nuestra
posibilidad de continuar existiendo y progresando.
NADIE VENDRÁ A DARNOS LA LIBERTAD:
Esa libertad, es nuestra realidad en el cosmos, si logramos
vernos dentro de la unidad del universo, sin anhelar
consuelo, perdón, amor o aceptación, dejemos
que la razón se exprese cuando la conciencia
exista en uno mismo, cuando vivir en paz sea realidad.
Nadie con sano juicio puede desear más guerra,
derramamiento de sangre, odio, destrucción, inconciencia,
ignorancia, egoismo en sus diversas modalidades.
Sólo hace falta la conciencia y aprender a ser
los seres que necesitamos ser para continuar en el nuevo
rumbo, en la nueva conciencia, en la libertad y sabiduría
de la gran verdad.
Queda poco tiempo para corregir el rumbo, pero aún
tenemos la posibilidad de realizarlo, pues aún
estamos al alcance de la renovación.
Ya
sufrimos 12,000 años de egoísmo, guerra, y sufrimiento,
tanto de vencedores como de vencidos.